viernes, 27 de febrero de 2009
Espero
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo....
Espero-Mario Benedetti
jueves, 8 de enero de 2009
Sueños que no son, Sueños que no serán, Sueños y más sueños que belleza singular.

"El sueño la poseyó,
Y como una tonta lo adoptó,
No se dio cuenta que ese sueño
la visión le robó,
Que tan solo le permitía ver las
ilusiones que él le implantó.
Ahora está atrapada y no sabe como
escapar y despertar, a gritos se manifiesta
pero nadie la logra escuchar, sus gritos
a tus oídos es un simple murmullo que te causa
un gran malestar.
Pero les pido que la escuchen
y la salven, ya que este sueño malicioso
a su corazón lo ha convertido en una copa
vacia que sed ninguna ya puede saciar.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Una Quimera.
Miren como el sol calma su indiferencia,
Miren como el sol deslumbra sus ojos,
Miren, miren, miren, como sus pasos son armonizados por los rayos del sol,
Escuchen como las olas dicen su nombre,
Escuchen como las olas lo instigan a danzar,
Escuchen como su voz se disipa en el aire,
Escuchen, escuchen, escuchen, como las rocas le dicen como actuar.
Canta que de ese modo te escucharé,
Canta que es el lenguaje de hoy,
Canta que nadie te lo impedirá,
Canta, canta, canta y hazme soñar,
Pero al final me daré cuenta que todo esto es tan solo un ideal”.
domingo, 7 de diciembre de 2008
No sé. (no se me ocurrió ningún titulo, usted colóquele uno)
Lo que puede hacer un gesto, una palabra o tan solo una mirada, te puede elevar hacia el más profundo de los deseos, ese cariño que se manifiesta cuando lo ves. Todo eso es simplemente el creer, te hace ver realidades que solamente existen en tu cabeza. Lo peor de todo esto, es que cuando aterrizas y logras abrir los ojos, la caída duele tanto que no sabes porqué razón todo eso que no es verdad te hace sentir tan mal.
Me pregunto constantemente, ¿Hasta cuándo será así? No lo sé, y no lo quiero saber.
De un estado completamente armonioso paso a uno completamente triste y solitario, donde no le encuentro sentido a mi constante esperanza de seguir luchando o esperando algo, que mí corazón y mi cabeza me dicen que es imposible. O eso es lo que las acciones, actitudes y percepciones me dicen.
Tengo miedo de despertar un día y darme cuenta de la verdad, aquella que no sé, o quizás si la sé pero no la quiero reconocer por lo mismo, por seguir cobijando una mínima esperanza. Me creo fuerte, y pienso en que soy capaz de sobrellevar situaciones difíciles como esta. Pero en realidad me estoy derrumbando, ya no puedo más.
Miénteme y dime que si, tan solo por un segundo quiero pensar en que puede ser, en que te podré abrazar y saber que existió la posibilidad de que si estaríamos juntos. Perdón si sigo en lo mismo, pero no lo puedo evitar, al parecer esto es más fuerte de lo que pensé. Simplemente yo soy así. Y aquel que me conozca bien, me entenderá.
Yo debo, quiero, deseo, espero, creo, confió, siento, y pienso, de que no todo esta perdido, soy obstinada y no sé. ¿Rendirme? eso no, aunque reconozco que por un periodo lo pensé y en cierto modo lo hice, lo deje todo, dije ya no mas. Pero la realidad diaria no me dejo hacerlo, y al final no me pude rendir. ¿Por qué no puedo? Ya parezco disco rayado con todo esto. Ando haciendo el loco en todos lados, como si a alguien le importara lo que pienso o siento.
A lo mejor si existe ese alguien. Pero no lo veo, y necesito saber de que esta y necesito que me guíe y me diga “te recomiendo que…” tan solo unas palabras.
Estaré sentada en la banca de la esperanza, esperando a que llegue, me tome de la mano, me saque de ahí y comparta esto que siento, o simplemente hasta que la espera consuma aquel sentimiento que existe en mí, y que todo tan solo quede en un simple recuerdo lindo de algo que nunca fue.
Esta claro que lo que quiero es lo primero no tendría que decirlo pero no sé, ser directa es uno de mis defectos/virtudes.
lunes, 17 de noviembre de 2008
Dialogo entre una mariposa y una flor.
Mariposa: que lindo día es.
Flor: no creo que sea lindo para todo el mundo.
Mariposa: ¿Por qué lo dices?
Flor: hoy descubrí lo que es el dolor.
Mariposa: ¿el dolor? Te refieres a aquel que se siente cuando una flor es arrancada de su raíz, o todo lo que se llega a sentir cuando somos maltratadas.
Flor: no, no me refiero a ese dolor, sino que al dolor del desamor.
Mariposa: ¿el desamor? Pero como puedes saber lo que es el desamor, si no sabes lo que es el amor.
Flor: ¿el amor? Claro que sé lo que es el amor, es aquel estado de somnolencia donde no te das cuenta de lo que estas realizando, donde lo único que te hace feliz, es ver los ojos, la sonrisa de tu amado, aunque sea solo un momento, solo el hecho de estar cerca te hace vivir tu fantasía ideal de lo que es el amor. El aire se hace denso, no te salen las palabras solo lo contemplas en su perfecta forma, te sonrojas, suspiras, andas constantemente en las nubes. Uf! Podría seguir describiéndolo pero existen múltiples formas de sentirlo, y de contemplarlo.
¿Complejo no?
Mariposa: ya entiendo… pero ¿Qué fue lo que te hizo conocer el desamor?
Flor: mira a aquella niña.
Mariposa: ¿Cuál?
Flor: aquella que esta sentada solitaria en el pasto, que mira constantemente hacía acá con una mirada perdida.
Mariposa: ya la veo, pero aún no entiendo.
Flor: lleva dos días enteros esperando ahí, llora, no come, solo implora para que su amor venga a salvarla.
Mariposa: pero, porque tan solo ella no se levanta y lo va a buscar.
Flor: porque ese sentimiento fue tan solo de ella.
Mariposa: ¿Qué podemos hacer?
Flor: yo creo que el destino le tiene escrito un nuevo capitulo en su vida, si tan solo ella dejara todo lo que no fue atrás podría darse cuenta que su desamor, es la oportunidad para reencontrarse con ella misma, y comenzar a caminar con otro rumbo.
Mariposa: mira hacia allá.
Flor: ¿Qué hay?
Mariposa: un corazón solitario al cual la podemos unir.
Flor: no, no creo que sea buena idea.
Mariposa: si, es mejor que el tiempo la cure, y no espere nada de nadie, si no tan solo se quede en su lugar, esperando que el verdadero amor la venga a buscar.
Flor: pero ese el problema, ella ya no cree en el amor, y temo que su cuerpo se convierta en una estatua tan fría como un glacial y tan dura como un témpano.
Mariposa: entonces solo nos queda observar, a como ella se convierte.
Flor: a si es mi querida compañera, nos queda tan solo esperar... a no ser que un corazón tan dañado como el de ella la recoja y la saque de esta tempestad de amargura…
sábado, 15 de noviembre de 2008
Ustedes serán mis cómplices.

"Finas hebras recorren tu rostro matutino,
existen en gran variedad, tipo, color, y forma,
ellas que encierran los recónditos recuerdos de tu vida,
danzan sin cesar cuando el viento las acaricia suavemente,
sin él se tornan inmóviles y pegadas a tu rostro descansan frágilmente.
Algunas veces ellas te abandonan, pero lo hacen porque tú lo decides,
ante su asesino se ve quebrantada una parte de tu vida,
la forma final dará paso a un nuevo comienzo,
y aquellas que te abandonaron se quedaran solitarias y lentamente su muerte esperarán.
Recuerdo el día en que las conocí, a tus hebras, aquellas que diariamente
Siembran a las mías de emociones y anhelos,
en mis ojos se reflejó la más fina, aquella que era lentamente acariciada
por tus dedos, recuerdo que las vi, y dije: “¿me están hablando a mí? Pero, no logro comprender su mensaje, ¿Qué me están señalando?, y fue ahí cuando lo percibí”.
Hoy las vi, y estaban más bellas que nunca, tenían un brillo especial,
sublime ante mis ojos, que por 5 segundos los encandilaron con su enorme
resplandor. Pero fue tan solo un segundo, pero tan solo ese bastó
para que tus hebras infinitas me hicieran escribir todo esto.
Son únicas e irremplazables, pero si son imitadas,
ya que cuando camino por la calle se aprecian en otras personas,
pero eso me hace inmediatamente recordarlas en su verdadero portador.
Es por eso que les pido que no lo abandonen, ya que sin ustedes no seria
él mismo. El enigma que encierra en mí, en gran parte se lo debe
a tu compañía constante, acompáñalo y permite que se entere de que
yo dije todo esto, así cuando el viento sople le mandaré mi mensaje,
y tú como eres su fiel compañera, se lo dirás."
miércoles, 12 de noviembre de 2008
O-este
Solitario vives entre un mundo fantástico y uno real, sabes que no puedes comprender el comportamiento habitual de las personas, pero aún así desafías su mirada con la tuya.
Mirada que trae consigo muchos recuerdos de situaciones pasadas que me vieron en esta misma confusión. Falseó constantemente estas emociones incomprendidas que nacieron de la absoluta nada.
Conocer la verdadera utopía que encierra la mística emoción que esta en el aire y asfixia sin consentimiento el alma muda que está en el este de tú horizonte. Santuario de finas hebras que recorren anhelos infundados de un confuso caminar sin sentido hacia el oeste.
Ahí estará el destino escrito que no sabe de sentido ni de limitaciones, ahí estará el caballero andante que se desvanece en las tardes mientras se enfría todo lo que en algún momento fue calido, alejando sus pasos cual llamarada abandona a su fiel fuego. Pero en la mañana nuevamente se verá desde el este hacia el oeste aquella ilusión que no puede ser verdad.
Historia de la sombra.
Las palabras andantes.
100 relatos breves, Eduardo Galeano.